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12
Dic

Sala de Despelleje | Tokio Blues

Tokio-Blues-portadaDatos de interés:

Advertencia: En el proceso de despelleje se desvelan detalles importantes sobre la historia, personajes y situaciones. Los interesados en la lectura, por favor, absténganse de continuar y retomen esta sesión una vez finalizada la novela.

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  • 25
    Oct
    Escrito por Madame B » 34 Comentarios »

    Les Fleurs du Mal | Baudelaire

    Charles Baudelaire

    Hace 150 años Charles Baudelaire lograba publicar, en el París de Napoleón III, “Las Flores del Mal”. Las autoridades competentes, representantes de la burguesía, el ejército y la iglesia católica, denunciaron la obra y consiguieron censurar 6 poemas, culpables de atentar, gravemente, contra la moral pública. Esta masa social dominante, amalgamada para hacer frente a las revoluciones del 48, ejercieron su poder modelando un mundo a su conveniencia, tras la prematura muerte de la II República francesa; Nos encontramos pues, a un Baudelaire de 36 años, inmerso en un mundo decadente y mezquino. 1857 fue también el año en el Flaubert publicó su “Madame Bovary”, enfrentándose a los mismos cargos, a la misma hipocresía. En este contexto histórico debemos sumergirnos para realizar la lectura de este poemario.

    «Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias.»

    C. Baudelaire

    La editorial Nórdica Libros ha realizado una selección de 58 poemas, que se presentan traducidos al castellano y en francés original, acompañados de las ilustraciones del artista belga Louis Joobs, para conmemorar la obra de Baudelaire en su 150 aniversario. La edición Van Bever ( Ed. Crès et Cie 1930), ha sido el punto de partida.

    La lectura, pausada, nos conecta con un estado de ánimo, donde la armonía siempre aparece de la mano del caos; donde la belleza y la fealdad son una misma cosa; el placer se entiende como una maniobra de escapismo ante la realidad, insoportable. Me han gustado especialmente los poemas que tienen que ver con la naturaleza, aquellos sobre el mar y los bosques, que parecen dejarse llevar por una especie de culto pagano. Es en estos versos, donde encuentro al autor más liberado de ese constante sentimiento de culpa que atenaza el resto de su obra, tan influenciado por Poe, cuando la temática deriva hacia la muerte o los amores perdidos. Apreció una cierta fascinación por los viajes (Baudelaire realizó uno, que lo llevó durante 18 meses, entre 1841 y 1842, hasta los Mares del Sur), por lo exótico, por otros mundos que corren paralelos al nuestro y que solo descubriremos haciendo un esfuerzo personal de abstracción.

    He recurrido a la lectura de algunos poemas de estética taoísta para comprender mejor el poema Elevación, mi favorito, y que recojo a continuación:

    El propósito de las palabras
    es trasmitir ideas.
    Cuando las ideas se han comprendido
    las palabras se olvidan.
    ¿Dónde puedo encontrar un hombre
    que haya olvidado las palabras?
    Con ése hombre me gustaría hablar.

    Chuang-tzu

    Desde hace poco conozco una profunda quietud.
    Mi espíritu no se inquieta por nada en el mundo.
    La brisa que viene del bosque levanta mi bufanda
    La luna de la montaña brilla sobre mi arpa.
    ¿Me preguntáis la razón del éxito o del fracaso?
    La canción del pescador se hunde en el río.

    Wang-Wei

    Elevación

    Por encima de los estanques, por encima de los valles,
    de las montañas, de los bosques, de las nubes, de los mares,
    más allá del sol, más allá del éter,
    más allá de los confines de las esferas estrelladas,

    espíritu mío, te mueves con agilidad,
    y, cual buen nadador que se emociona con las olas,
    surcas alegremente la inmensidad profunda
    con inefable y masculina voluptuosidad.

    Echa a volar muy lejos de estos miasmas mórbidos;
    ve a purificarte en el aire superior,
    y bebe, como un puro y divino licor,
    el claro fuego que llena los espacios límpidos.

    Detrás de los tedios y las vastas penas
    que con su peso entorpecen la brumosa existencia,
    afortunado aquel que puede con un ala vigorosa
    alzarse hacia los campos luminosos y apacibles;

    él, cuyos pensamientos, como las alondras,
    hacia los cielos alzan por la mañana un libre vuelo,
    ¡quien se eleva sobre la vida y entiende sin esfuerzo
    el lenguaje de las flores y de las cosas mudas!

    Élévation

    Au-dessus des étangs, au-dessus des vallées,
    Des montagnes, des bois, des nuages, des mers,
    Par delà le soleil, par delà les éthers,
    Par delà les confins des sphères étoilées,
    Mon esprit, tu te meus avec agilité,
    Et, comme un bon nageur qui se pâme dans l´onde,
    Tu sillonnes gaiement l´immensité profonde
    Avec une indicible et mâle volupté.

    Envole-toi bien loin des ces miasmes morbides,
    Va te purifier dans l´air supérieur,
    Et bois, comme une pure et divine liqueur,
    Le feu clair qui remplit les espaces limpides.

    Derrière les ennuis et les vastes chagrins
    Qui chargent de leur poids l´existence brumeuse,
    Heureux celiu qui peut d´une aile vigoureuse
    S´élancer vers les champs lumineux et sereins;

    Celui dont les pensers, comme des alouettes,
    Vers les cieux le matin prennent un libre essor,
    -Quin plane sur la vie et comprend sans effort
    Le langage des fleurs et des choses muettes!

    Mensab… je t’embrasse très très fort.

    Imagen original Retrato de Baudelaire por Gustave Courbet 1848

    8
    Oct
    Escrito por Madame B » 3 Comentarios »

    El libro negro | Orhan Pamuk (1990)

    estambul humo Golden Horn Istanbul

    Tenía tan solo 15 años cuando viajé a Estambul. El primer recuerdo que se me viene a la mente es la inmensa cúpula de Santa Sofía sobre mi cabeza, flanqueada en su base por impresionantes medallones en los que reza, «Alá es grande», y que ocultan la infiel iconografía herencia de la cristiana Constantinopla. Entré con los ojos cerrados, guiada por una compañera de viaje buscando aquella sensación soñada unos meses atrás, cuando en las clases de historia repasábamos fotografías de arte Bizantino, del que nuestro profesor era especialmente fanático. Cuando abrí los ojos y comprobé las dimensiones del edificio en el que me encontraba, comprendí la intención de sus constructores y pese a mi costumbre de racionalizarlo todo —ya a esa temprana edad me consideraba agnóstica— sentí ese empequeñecimiento del hombre ante lo divino, bajo esa cúpula que parece suspendida en el vacío, y con ella, aquel que la mira. Y es que en una ciudad como Estambul es fácil sentirse abrumado constantemente.

    Quizá haya mentido un poquito al evocar esa primera memoria, ya que si soy completamente sincera, lo primero que recuerdo es mi llegada a la ciudad. Un atardecer del mes de julio de 1987. Con la nariz pegada al cristal del autocar veía como la ciudad tomaba un color azulado, mientras que el sol, exhausto de tanto dar sin recibir nada a cambio, desaparecía por el horizonte. Los comerciantes arrastraban todo tipo de basura hacia los extremos de las calles donde posteriormente sería quemada. Así, nada más bajar, me envolví la cabeza con un foulard rojo para contrarrestar el nauseabundo olor que me provocó una arcada. Esa fue mi verdadera primera experiencia en una ciudad a la que volvería a principios de los noventa, coincidiendo con la fecha de publicación de “El libro negro” y a la que volveré una vez más, tras su lectura.

    Si decidimos acompañar al protagonista, Galip, tendremos que ayudarle a resolver un misterio recorriendo los aledaños del barrio de Galatasaray, entrando en el Pera Palace; callejearemos por el distrito europeo de Beyo¨glu y por ese laberinto donde todo se compra y se vende. Puede que Galip se parezca a esos hombres bigotudos de piel morena y ojos verdes, que te arrastran a sus negocios y te agasajan con te negro, fuerte, recién hecho. Esos hombres que tocaban el pelo amarillo de mi amiga, como si de oro hilado se tratase. Muchas mujeres de mediana edad caminaban embutidas dentro de oscuras gabardinas que las cubrían desde el cuello hasta un palmo por encima de los tobillos, con la cabeza cubierta con pañuelos, como las viejas de los pueblos, a las que todo el mundo llama tía. Todas con expresión ausente en el rostro.

    Estambul, una ciudad construida capa a capa sobre lamentos y victorias. Mestiza, vieja, poblada de fantasmas que viven bajo las ruinas de civilizaciones marchitas, en edificios transformados, a base de añadir y ocultar.

    ¿Puede Estambul ser Estambul? ¿Podrán sus habitantes ser ellos mismos algún día?

    “El libro negro” es un complejo ejercicio literario, plagado de referencias, donde cualquier cosa puede ser una señal de un universo paralelo e invisible. Si creen que la cara es el espejo del alma, les interesará la técnica de los hurufíes para descifrar las letras que Alá escribió en nuestros rostros; porque, mirando la cara de una persona, sabemos si su corazón es limpio, si alberga crueldad o compasión.

    Las palabras pueden mentir, pueden hacernos más inteligentes, más simpáticos o más deseados a los ojos de los demás, pero cuando las palabras callan, cuando tenemos que enfrentarnos en silencio a nuestra propia existencia ya no hay engaño posible.

    Ahora, pregúntate, lector… ¿Quieres ser tú mismo?

    «Me miré al espejo y leí mi cara. El espejo era un mar silencioso y mi cara un papel pálido escrito con la tinta verde del mar. “¡Hijo, tienes la cara blanca como el papel!”, decía tiempo atrás tu madre, tu hermosa madre, o sea, mi tía, cuando yo tenía la mirada vacía. Tenía la mirada vacía porque, sin saberlo, tenía miedo de lo que estaba escrito en mi cara; tenía la mirada vacía porque tenía miedo de no encontrarte donde te había dejado. Donde te había dejado, entre mesas viejas, sillas cansadas, pálidas lámparas, periódicos, cortinas y cigarrillos. En invierno la noche llegaba temprano, como la oscuridad. En cuanto oscurecía, en cuanto se cerraban las puertas, en cuanto se encendían las luces, yo pensaba en el rincón en el que te sentabas detrás de nuestra puerta: de pequeños en pisos distintos, de mayores al otro lado de la misma puerta.»

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    13
    Jul
    Escrito por Madame B » 3 Comentarios »

    Condenados a ser libres

    condenados_a_ser_libres

    “Cuando se llega a cierta edad, uno deja de ser el protagonista de sus acciones: todo se ha transformado en puras consecuencias de acciones anteriores. Lo que uno ha sembrado fue creciendo subrepticiamente y de pronto estalla en una especie de selva que lo rodea por todas partes, y los días se van nada más que en abrirse paso a golpes de machete, y nada más que para no ser asfixiado por la selva; pronto se descubre que la idea de practicar una salida es totalmente ilusoria, porque la selva se extiende con mayor rapidez que nuestro trabajo de desbrozamiento y sobre todo porque la idea misma de “salida” es incorrecta. No podemos salir porque al mismo tiempo no queremos salir, y no queremos salir porque sabemos que no hay hacia dónde salir, porque la selva es uno mismo, y una salida implicaría alguna clase de muerte o simplemente la muerte. Y si bien hubo un tiempo en que se podía morir cierta clase de muerte de apariencia inofensiva, hoy sabemos que aquellas muertes eran semillas que sembramos de esta selva que hoy somos.”

    Estas palabras, escritas por Mario Levrero, y recogidas en El discurso vacío, han hecho posible reunir en una sola propuesta de lectura 3 obras que nada tienen que ver desde el punto de vista formal o estilístico. Los autores provienen de culturas diferentes y su trayectoria no puede ser más dispar, pero, el destilado final de sus pensamientos, hunde sus raíces en la perplejidad, la duda y lo absurdo de la existencia humana. Simplemente son hijos del siglo XX.

    No resulta nada original recomendar el periodo estival para leer. Normalmente, desde las gacetillas se intenta vender el concepto de “lectura refrescante”: libros de viajes, best-sellers de 900 páginas que prometen diversión esotérico-medieval, tramas románticas con las que “no podrás parar hasta la última página” y que se resuelven a borbotones, dejando al lector harto, saturado y de alguna extraña forma, satisfecho. La historia termina y todo vuelve a estar dónde estaba, es decir, la base del melodrama. Todo esto es muy loable, pero, partiendo del supuesto de que la lectura es el acto más anárquico que uno puede llevar a cabo, les incitamos a saltar del teatro a la novela, de la sencilla mirada interior de un diario a los diálogos hechos para compartir en voz alta, de la descripción a la introspección, según más les plazca.

    Si bien hemos comenzado con la premisa de Levrero, continuaremos con una obra de teatro dramática, como no, de Albert Camus. El malentendido es una pieza teatral en tres actos que gira entorno al pasado que acecha, el crimen y las esperanzas marchitas. Se representó por vez primera en 1944, dirigida por Marcel Herrand y la trama discurre en una triste pensión regentada por madre e hija.
    Cuando la lectura de una obra dramática nos impacta no es por las puertas que cierra, sino por las que deja entreabiertas.

    “Incluso en las obras más racionales, el elemento que tiene la capacidad de conmovernos no es el elemento racional ni el polémico, sino el mítico. Lo que importa son los conflictos sin resolver, no los resueltos. Eso lo vemos en nuestra sociedad cada día y en la decadencia de distintos mecanismos: el gobierno, la religión, el teatro. Los hemos visto deteriorarse y convertirse en organizaciones racionales, y cada uno piensa que su finalidad es la misma: determinar por medio de la razón qué está bien y luego hacerlo. Así que la sociedad acaba convertida en una maldita ciénaga”.

    David Mamet. Dramaturgo

    Continuando con un estadounidense, nos acercamos a la figura literaria del prolífico Philip Roth, a través de la novela La Mancha Humana. Espero que no hayan visto la película ya que en ese caso se perderían el placer de descubrir palabra a palabra, con el alma en vilo, una trama levantada con oficio y sobre unos personajes complejos, perdidos, asustados. La prosa de Roth nos lleva en volandas a 1998, el año del impeachment al Presidente Clinton y nos deja caer en la vida de Coleman Silk, héroe y villano, un hombre que se devora a si mismo, protagonista de una gran mascarada que no es más que el reflejo de la propia sociedad norteamericana.

    Volvemos al principio, a las palabras de Mario Levrero que son el epílogo de El discurso vacío, donde el autor intenta realizar un ejercicio caligráfico diario que le ayude a superar sus problemas. Lo que al principio no es más que una simple tarea vacía de contenido, termina siendo el lugar donde el protagonista vuelca sus sentimientos, sus sueños, sus debilidades.

    ¿Realmente somos libres para sobrevivir a nuestras decisiones?

    1. El discurso vacíoMario Levrero
      Publicado por Caballo de Troya
    2. El malentendidoAlbert Camus
      Publicado por Alianza editorial.
      Biblioteca Camus
    3. La Mancha HumanaPhilip Roth
      Publicado por Vintage 2001
    4. Conversaciones con David MametLeslie Kane
      Trayectos
      Publicado por Alba editorial

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      [Mario Levrero | Wikipedia]
      [Albert Camus | Wikipedia]
      [Philip Roth | Wikipedia]
      [David Mamet | Wikipedia]
       
    10
    May
    Escrito por Madame B » Comentar »

    Esti Kornél | Dezsö Kosztolányi (1933)

    Budapest de noche

    Editada por fin en español, Kornél Esti. Un héroe de su tiempo, nos propone acompañar a su protagonista en una serie de peripecias entre lo real y lo soñado, que tienen lugar en el Budapest de entreguerras.
    Con la excusa de escribir un libro, el narrador recurre a un amigo de la juventud, un poeta bohemio que vive a salto de mata, para que le cuente sus experiencias personales, los recuerdos de la niñez, los viajes, sus meditaciones sobre la vida, la poesía, el amor y sobre todo, los encuentros inesperados con otros personajes a cual más insólito.
    La novela nos pasea por la ciudad, nos lleva en tren y en tranvía; nos sienta en un café de la época, donde jóvenes poetas pasan las horas fumando, discutiendo e intentando escribir algo con lo que ganar unos billetes y sufragar los gastos del día. Cafés cargados de humo, bulliciosos, tan similares a los cafetines madrileños que frecuentaba Max Estrella; el Antiguo Café y Botillería de Pombo, el Ateneo de Madrid, el Café de la Montaña o el Café de Levante. Locales donde las mesas de mármol son lápidas montadas en unos pies de hierro y se puede leer el nombre de los muertos pasando los dedos por debajo, sin mirar.

    El Café de Levante ha ejercido más influencia en la literatura y en el arte contemporáneo que dos o tres universidades y academias.

    Ramón María del Valle-Inclán

    La prosa tranquila de Kosztolányi nos adentra en una cadena de sucesos extraños, anécdotas surrealistas y cercanas, extraídas de un mundo onírico influenciado tanto por el psicoanálisis como por el relato fantástico.
    Dezsö Kosztolányi, conocía a la perfección diez lenguas, se ganó la vida como periodista y traductor de Baudelaire, Goethe, Wilde o Rilke entre otros autores clásicos; en su forma de narrar se descubre su gusto por las palabras y plantea una gran pregunta:

    ¿Qué vale el hombre sin el poeta, qué vale el poeta sin el hombre?

    Ha entrado Berta, la muchacha que vende el pan. Le he comprado un panecillo y la he besado en los labios. Un segundo antes no abrigaba la menor sospecha de que iba a actuar de ese modo. Ella tampoco. En eso, precisamente, reside la belleza del acto. Ese beso no obedecía a los designios de nadie. De lo contrario, desembocaría en matrimonio, acarrearía obligaciones, amargura y sinsabores. Las guerras y las revoluciones también están organizadas, y por eso resultan tan deplorablemente repugnantes y viles. Una pelea callejera, un ardiente crimen pasional, una carnicería familiar poseen un toque mucho más humano. A la literatura también la matan la organización, el amiguísimo, los premios, las críticas que constan de “unas cuantas líneas amables” sobre el mayor estúpido. Pero un escritor que, sentado a un velador colocado al lado del aseo de la cafetería, garabatea poemas que jamás saldrán a la luz es siempre un santo. Los ejemplos prueban que quienes han conducido a la humanidad a las mayores desgracias, matanzas e inmundicias siempre han sido los que se entusiasman con la política, los que se toman en serio su misión, los que trasnochan, trabajando con ardor y honor, y en cambio los benefactores de la humanidad han sido los que sólo se ocupan de sus asuntos personales, los que desatienden su deber, los indiferentes, los durmientes. El problema no reside en que el mundo esté gobernado con escasa sabiduría, sino en que esté gobernado.

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      [Biografía de Kosztolányi en la wiki]
       
    3
    May
    Escrito por Madame B » 17 Comentarios »

    Ségolène vs Sarkozy

    Asamblea Nacional

    El próximo domingo los franceses acudirán a las urnas para elegir a su Jefe de Estado. Ese será el momento de la verdad y las dudas quedarán despejadas a cerca de quién será el Presidente de la V República.
    Ayer por la noche se produjo “le débat” entre los dos candidatos. Dos horas y media de cara a cara en la que ambos tuvieron un tiempo de palabra efectivo de más de una hora.
    Resultó emocionante, lleno de réplicas, moderado por dos periodistas que entregaron todo el protagonismo a los oponentes.
    En mi opinión, Madame Royal (Dakar, Senegal 1953), se comió literalmente a Sarkozy, (París, Francia 1955) apabullando con su dialéctica, mostrándose fuerte y con una capacidad de trabajo asombrosa.
    Uno de los momentos más tensos del debate tuvo lugar cuando la señora Royal tildó de “poco serio” a su oponente por prometer la escolarización de todos los niños discapacitados en el sistema general educativo a través de los tribunales de justicia. Sarkozy aprovechó la ocasión para desacreditar a su oponente, acusándola de perder los estribos, mientras que la candidata socialista le recriminaba su fama de demagogo. “Tout n´est pas possible”, le repetía Ségolène, aludiendo a la falta de coherencia del discurso de Sarkozy, prometiendo cosas que luego su propio gobierno ha echado abajo.
    Uno de los puntos más interesantes del debate fue el problema del paro, las 35 horas semanales, la pérdida de nivel adquisitivo y la problemática que arrastra Francia con su sistema de protección social.
    Sarkozy se mostró inflexible, arengando a los franceses a trabajar más para percibir más dinero cada mes, como única solución para los problemas del país, mientras Ségolène ponía el énfasis en la libertad de los ciudadanos para decidir sobre su vida laboral, exigiendo salarios dignos con un sueldo base de 940 euros, focalizando el problema europeo en la deslocalización masiva que las multinacionales han propuesto como milagro económico. Si las fábricas se trasladan, ¿qué va a producir Europa?, ¿cuál será el coste final de esta carrera por la búsqueda de mano de obra mal pagada y poco protegida?
    Parece ser que el mundo occidental, con las multinacionales a la cabeza, pueden exportar la democracia y el mercado libre autoregulable, desligándose de los derechos laborales y sociales que toda democracia asume como garantía de la paz social y el desarrollo de los derechos de los trabajadores. Subcontratando en países en vías de desarrollo, se mantienen competitivos, cierran más fábricas, crecen los beneficios y por ende, los sueldos de sus altos cargos. Esta nueva estrategia ha permitido la independización de facto del empresario. La empresa se ha convertido en un cliente en busca del mejor precio. Las fábricas ya no les pertenecen, desligandose de cualquier obligación con los trabajadores, despreocupándose de todo el proceso productivo y de quienes lo desarrollan.
    En cuanto a la Unión Europea y Turquía los puntos de vista de ambos candidatos fueron radicalmente distintos. Según Sarkozy, bajo su mandato se cerraría la puerta definitivamente a la posible entrada de los turcos, estimando imposible la inclusión de un país de Asia menor y musulmán a una Europa que termina en los montes Urales. La candidata socialista se mostró más dialogante, estimulando a las fuerzas laicas turcas con la negociación y posibilitando bajo su mandato un nuevo referéndum sobre la Constitución Europea, desbloqueando la ampliación, a lo que Sarkozy respondió que los franceses habían votado no y sería no hasta que se redactase una nueva constitución que frenase la ampliación hacia el este.
    Una vez más Ségolenè apostó por la reforma de las instituciones francesas, por la creación de la VI República, modernizando la votación de leyes que en la actualidad sufre de inoperancia, mientras su oponente prefería un estado continuista, poniendo todo el peso en el trabajo de los ciudadanos como única vía. El discurso de Nicolás Sarkozy resultaba victimista, como si los problemas de Francia se debiesen exclusivamente a los vagos y maleantes que traen a sus familias a chupar del bote del estado. Según Sarko la culpa de todo la tienen los trabajadores por no trabajar más y los padres por ser poco exigentes con sus hijos, apostando por la cultura del esfuerzo, el mérito, el respeto, la autoridad, sin plantear que en nuestras maravillosas sociedades democráticas la igualdad de oportunidades no existe y que casi todo depende de dónde hayas nacido, dónde puedes estudiar y quién te puede enchufar.
    Por último me gustaría reseñar el tono condescendiente y en ocasiones paternalista que utilizó monsieur Nicolas con Ségolène, dejando caer en algún momento que la presidencia francesa era algo que le venía grande a la candidata. Ya veremos. Saldremos de dudas el domingo.
    Allons enfants de la Patrie Le jour de gloire est arrivé !

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      [Biografía de Nicolas Sarkozy ]
      [Biografía de Ségolène Royal]
       
    26
    Abr
    Escrito por Madame B » 1 Comentario »

    La feminidad craquelada

    "arco por excelencia" y "conjunción"

    La sala de exposiciones Alameda, patrocinada desde hace 10 años por el área de Cultura de la Diputación malagueña, cierra sus puertas el próximo día 6 de mayo. La última exposición a la que da cobijo está dedicada al mundo femenino, con obras de Marina Nuñez, Anna Jonsson, Carmela García, Sandra Vivas, Francisca Antúnez y Beth Moysés. Una selección de fotografías, "yo solita"vídeo creación, esculturas y diferentes instalaciones que nos acercan la visión de estas artistas sobre el cuerpo femenino, la sexualidad, la maternidad, todo un mundo sensorial oculto tras los prejuicios. La exposición es intimista y a la vez una clara apuesta por el arte hecho por mujeres para todos los públicos, hablando de si mismas, utilizando los espacios públicos como instrumento de lucha contra la reclusión del discurso femenino al ámbito de lo privado.

    Se pretende crear una muestra que ofrezca en la ciudad de Málaga, una visión contundente y de alto nivel artístico sobre algunas de las líneas por las que se desarrollan los discursos y debates artísticos actuales que unen arte y género, desde ópticas feministas, unas de forma explícita y otras implícitas o más evocadas
    Margarita de Aizpuru, comisaria de la exposición.

    Nos gustaría destacar el trabajo de la escultora sueca, residente en Sevilla, Anna Jonsson. Las obras, cortesía de la galería Magda Bellotti, son un sorprendente conjunto de figuras de barro cocido y policromado con temple al huevo. "under my skin"Sorprenden los colores brillantes y optimistas, el tamaño de las obras, que van desde los pocos centímetros al metro veinte de altura. La artista pasa por el filtro del humor ácido, los roles socioculturales aceptados de la mujer. La maternidad, la competitividad, el aislamiento. Las obras nos trasladan sentimientos tan cotidianos como invisibles con un estallido de colores reales, primarios, oníricos.


    La feminidad craquelada
    Nuevos comportamientos y reestructuraciones genéricas.

    Sala Alameda
    Alda. Principal, 19
    Hasta el 6 de mayo del 2007.
    De martes a domingo
    11:00/14:00 – 17:00/ 21:00
    Diputación de Málaga. Área de Cultura

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      [Sala Alameda]
      [Galería Magda Bellotti]
       
    15
    Abr
    Escrito por Madame B » 17 Comentarios »

    A girl | Ron Mueck

    A Girl
    Las empleadas del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (Cac) no salen de su asombro. Nos cuentan, alucinadas, cómo la gente se amontona en la entrada de la sala de exposiciones para ver la obra de Mueck.

    Por vez primera el artista expone en un centro de arte moderno en España; es cierto que ha llovido tanto que las personas se refugian en los sitios más insospechados, en definitiva, que uno se mete donde puede. Esto es auténtica cultura pop. Gratis. Familias enteras, guiris, señoras con abrigo de conejo, parejas inequívocamente capitalinas se dejan caer por el Cac para ver a la “criatura”. Cinco metros de resina de poliéster, una película del montaje y unos cuantos bocetos.

    Además, si nos quedamos un poco, el Cac nos ofrece 45 obras, entre pintura, fotografía, videoarte e instalaciones, perteneciente a los fondos de arte contemporáneo de Unicaja.

    El oasis es un lugar hospitalario donde siempre se puede hacer un hueco, donde el cobijo es posible. En este sentido el oasis tiene mucho que ver con el sentimiento de colección. En ésta siempre hay una premisa irrefutable e invita a la continuidad. Esa idea es la de tránsito. La colección nunca está terminada o, mejor explicado, siempre está en proceso. La colección de arte es semejante a las raíces de una palmera que buscan en todas direcciones el camino a seguir, explorando nuevas posibilidades, nuevos yacimientos donde encontrar el tesoro.

    Fernando Francés, comisario de la muestra.

    La colección Oasis se puede visitar hasta el 13 de mayo, mientras que los fondos permanentes nos ofrecen desde un Barceló, hasta la última adquisición. Un Julian Opie que formaba parte de una reciente exposición.
    La cafetería es agradable. Buen café y servicio. La librería cuenta con una interesante sección de teatro.

    agirl3.jpgA Girl Ron Mueck

    Más imágenes de esculturas de Ron Mueck y otros artistas hiperrealistas.

    Cac Málaga
    Centro de Arte Contemporáneo de Málaga

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      [Cac]
      [Mueck en la wiki]
       
    28
    Mar
    Escrito por Madame B » 5 Comentarios »

    Trenes hacia Tokio | Alberto Olmos (2006)

    tokyo_br.jpg
    ¿Han escrito un diario alguna vez? ¿Recuerdan lo que significa describir hasta el más mínimo detalle? ¿Han apuntado el paso de los días, uno tras otro? pues bien… Trenes hacia Tokio es un escrupuloso y prolijo diario. Sin fechas, lleno de cotidianidad, vacío de sentimientos, que deja la sensación de que el tiempo, la existencia, la vida, escapan sin que hagamos nada para evitarlo.
    El protagonista se nos acerca sin cara, sin pasado, sin futuro; en la narración solo existe el presente, que actúa como un agujero negro, moviéndose en una constante espiral que atrapa todo, tan potente que no deja sitio para nada más.
    El personaje principal e incansable narrador resulta seco, antipático, irritante, hasta que poco a poco nos envuelve y nos lleva a su terreno, destapando sin ningún pudor su yo más íntimo, convirtiendo al lector en un perfecto voyeur que no tiene que implicarse emocionalmente, anestesiado por las palabras, involucrado ya en el devenir de la historia, si la hubiese; bueno, qué más da! Un maldito de andar por casa, uno como tantos otros.

    Pienso en la película. Me ha gustado mucho y doy gracias a Dios por lo mucho que me ha gustado.
    -Gracias, Dios.
    Luego llego a mi casa y me cago en Dios: tengo toda la entrada llena de colillas de tabaco. Está oscuro, pero mi llavero dispone de linterna incorporada y siempre que vuelvo a casa de noche miro el suelo de la entrada de mi casa. A veces tiene colillas y a veces no. Cuando tiene colillas me cago en Dios y me pongo a limpiar las colillas. Cuando no tiene colillas le doy gracias a Dios porque no tengo que mover el cepillo en mitad de la noche y a diez mil kilómetros de mi madre. Es una cosa que agradezco mucho a Dios: la del cepillo.
    [...] El carácter de un hombre es su destino. Yo tengo un carácter pusilánime, lo se; mi destino es la humillación: lo se. Me tiran colillas a la puerta de mi casa y yo las limpio y doy gracias a Dios por los días en los que no tengo que limpiar colillas pero hoy he visto una película y tengo de mi parte toda la historia del cine y encima me siento sexy, o sea que mi carácter pusilánime está besando la lona.
    [...] Entro en casa. Llego a la cocina. Me pongo un café y me enciendo un cigarrillo. Pienso en la cita: “El carácter de un hombre es su destino”. Se que mi destino es la humillación, porque mi carácter es pusilánime. Luego pienso en la cita. “Un hombre libre es un hombre que dice no”. Yo no soy un hombre libre, yo nunca digo no.
    De todas maneras le doy gracias a Dios por las películas.

    Trenes hacia Tokio es además, un insólito retrato de la megalópolis nipona. Una mirada sobre el aislamiento, la multitud, el dinero, la pornografía, los commuters y las ciudades dormitorio, parásitos y savia de la gran urbe, todas esas cosas que Tokio tiene en común con cualquier capital europea. Japón ejerce, además, la atracción de lo exótico; una sociedad lejana, antigua, llena de contradicciones, pero que engancha a los viajeros, a los que sueñan que viajan, a los que sueñan que viven… lejos.

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      [Alberto Olmos en la wiki]
      [Tokio en la Wiki]
       
    14
    Mar
    Escrito por Madame B » 2 Comentarios »

    Terra di Nessuno

    Terra di Nessuno
    Bajo el título “terra di Nessuno”, el pintor Marcello Magnato exhibe, en la galería Toro de Granada, 17 de sus ultimas obras.
    La inauguración tuvo lugar el pasado viernes 9 de Marzo; la exposición continua abierta al público hasta el próximo 7 de Abril.

    Palabras clave: Paisaje, vacío, silencio.

    GALERÍA TORO
    C/ San Miguel Alta, 15, Granada
    (Perpendicular a calle Gracia)
    Tlf 958 523782
    Lunes – Viernes de 17:00 a 21:00
    Sábados de 10:00 a 14:00

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