Perfiles

perfilesDel perfil de un rey se obtiene el perfil de un pueblo. Del perfil de un maestro se dibuja el perfil de la mueca de un niño detrás de sus libros. Del perfil de una montaña, se obtiene el perfil del mar. Disperso, de tu perfil se obtienen los silencios de la noche y el silbo de los pájaros que te encierran en su cí­rculo del cielo. Siguiendo a un burro encontré un pueblo. Siguiendo tus pasos encontré un desierto. Escritura ficticia de orillas dispersas. Confuso, en los tiempos de la furia, busqué cobijo bajo el volcán. Ni que decir tiene que la bruma de brasas calcinó mis pulmones, y mis ojos se incendiaron en ausencia de ti. Maravilloso jardí­n de cenizas, era el paraí­so perdido de los elefantes y sus enigmas. Del perfil de la lava se obtuvo el perfil de las cosechas. Del perfil de las tinieblas se obtuvo el perfil de la vida que reposa. En el insomnio de lo por fin desconocido, me atrevo ahora a plantarle cara al silencio.

Escuché con los ojos cerrados una tarde de viento y no encontré la respuesta a tu pregunta. El viento no me dijo de dónde vení­a, pero me abrió el corazón en gajos de una naranja ensangrentada. Un salto mortal era el perfil de la concha de una caracola. La muerte me pareció tí­mida en su llamada, y mi corazón abierto se cerró. Del perfil de aquellos dí­as se obtuvo el perfil de los verdes campos. La mañana es el perfil de la tarde, una tarde de la mano de nadie. Lánguida se extingue la luz del fulgor transparente. Desde el lago donde beben los pumas grises al diluvio de lágrimas del amazonas. La ostentación pide permiso para irse a la cama, y mi juventud se arrincona en una esquina del tiempo. Arde la derrota. Arde el deseo del idiota. Arde el amor incombustible. Sueña ícaro alas de cera. Sueña el niño caballos de madera. Sueña ella en el umbral de los besos.

drjperfiles.jpgCaminan los tristes de forma triste y a veces los ojos ya no sienten. Añoro el dí­a que anunció en su perfil de muerte, la muerte de los dí­as. Camina la noche en la lí­nea rota de su sueño. Quebrada la espalda con mi semen blanco y rojo. A un lado el perfil violento del deseo, y al otro el nombre de una ausencia sin nombre. Nada más se obtiene de lo que ya no es un regreso, sino una decadente resignación. El perfil de lo que se fue. El perfil. El perfil de un humo impreciso exhalado donde dormitan los enfermos. Sueño perfiles salvajes donde habita la enfermedad. No soy culpable de descuidos, soy cuidador de sonrisas y mal hacedor de camas. El perfil de un barco es el perfil de un verso celador del insomnio. Alerta buscando estrellas en la tarde, veo el perfil de las estatuas congeladas de añoranza e infortunio. Del volcán escapé. De la lluvia no. Ahora noto cómo crece discreta en mi pecho una trompeta de oro. La vida se pierde a veces como el humo. Del perfil de mi trompeta surge el perfil de la tormenta. Esparadrapos de granizo, la multiplicación esconde la sangre de un pez. Al irte, de tu perfil se obtuvo mi perfil.

Prepara tu esqueleto;
hay que buscar de prisa, amor, de prisa,
nuestro perfil sin sueño.»

Ruina. Poeta en Nueva York. F. G. Lorca

Little Feat | Waiting for Columbus (1978)

Waiting for ColumbusIba yo dándole vueltas a éste grupo para dedicarle un post desde hace tiempo. Otro de mis queridos sureños, qué le vamos a hacer. Aunque encasillarlo como sureño «solamente» me parece injusto; hay mucho más… Pero qué grupo. Ardua tarea la de elegir un disco entre dos de los mejores discos de los 70: Sailing Shoes (1972) y Dixie Chiken (1973). La ocasión de estar comentando directos me ha dado pie a matar dos pájaros de un tiro y traer al recuerdo éste, precisamente mi bautizo con los Feat, luego vendrí­a la gloria de descubrir el resto…

Muchas veces se ha hablado por aquí­ de ésa particularidad indefinida que hace de algunos grupos algo especial, ése aroma destilado tras muchas horas de rodaje culminando de forma explí­cita, cómo no, en directo. Pues éste grupo tiene, desde luego, ése toque especial que te hace escucharlo y reescucharlo a lo largo de tu vida, ganando y mejorando, como los buenos licores, para las mejores ocasiones…

Como en tantos otros «tesoros del directo», la identificación de temas es lo de menos, siendo el conjunto y el dejarte llevar conforme pasan los minutos lo que realmente engancha, transportándote a ése público donde tu ausencia anónima disfruta de una banda que toca para ti. Evidentemente, si tuviera que quedarme con algo, resaltar una parte, me quedarí­a con los 20 minutos que incluyen Spanish moon-Dixie chicken-Tripe face boogie, aparte de la versión de Willin’, mi tema favorito de los Feat y casi de mi vida (he dicho casi).

Del grupo qué decir, todos sembrados en la cúspide de su trayectoria. Claramente en decadencia creativa plasmada en discos de estudio, las tablas del escenario les hací­an sacar todo lo que tení­an, y aquí­ está el resultado. Se vislumbraba la partida de Lowell George; además, puede considerarse su última gran actuación, si obviamos su LP en solitario un año después…Paul Barrére ya habí­a cogido las riendas del grupo; posiblemente sus desavenencias privadas y musicales, traspasadas a la música (dos guitarras, dos voces) sea uno de los acicates del grupo, y del directo. El resto, contribuyendo a la proeza, destacando al teclista Bill Payne y al baterí­a Richie Hayward. Y aparte, la sección de vientos, en algunos momentos sublime…

Alguna vez se ha escrito que éste es el mejor disco en directo grabado. Por algo será.

PD: ya han editado, cómo no, una edición deluxe recuperando 2 temas «amputados» al pasar los 2 LPs a un Specially-Priced CD, así­ como otros bonus. No sé vosotros, yo ya lo he pedido…