Iba a subir algunas fotos a mi página de flickr cuando he visto la advertencia que ponen avisando del pequeño ‘colapso’ que están sufriendo en estas fechas. Una de las razones es que mucha gente está viendo las fotos que hay puestas sobre le maremoto del sudeste asiático. Son muy impresionantes.
Ayuda para las víctimas del maremoto
Esta página de Softonic da información de cuentas bancarias y números de teléfono de muchas de las organizaciones que aceptan ayuda para las víctimas del maremoto del índico. Además está la posibilidad de mandar un sms al 343 con la palabra AYUDA.
La Filosofía del Marqués
Empezaré por el final, por la mayor de sus inconfesables pasiones, por el único alivio de su alma… El Teatro. Sus otras obsesiones son mejor conocidas, su pasión por la numerología (542 azotes más 283… por el culo te la hinco), su pasión por la cera derretida sobre los pezones de una joven doncella, el trenecito sodomita con varios criados, la desfloración de muchachas virtuosas, el exceso de las marcas en la piel, dormir hasta reventar la cama… pero nada le producía más placer que el teatro.
Él se consideró siempre dramaturgo, actor en una tragicomedia que le había tocado vivir. Pero el pobre Donatien tuvo que convertirse en Marqués para desatar su furia contenida contra los estamentos decadentes que tan bien conocía, para descargar su fogosidades, desatar su apetito por perdurar en el exceso, cometer crímenes en nombre del deseo, fornicar conciencias, derribar las mojigatas costumbres religiosas para enaltecer el placer sobre todas las cosas… sobre la familia, sobre él, sobre el tiempo. Y esto no fue entendido ni perdonado por su sociedad (y la nuestra?), siendo condenado por todas y cada una de las clases dirigentes de su época. La corte absolutista lo tomó como cabeza de turco de la denostada nobleza por sus tropelías libidinosas y lo encerró por primera vez en la cárcel. Fue liberado en plena revolución francesa, libertad a los presos, viva el creador de Justine… hasta que sus excesos con la clase pobre y obrera, sobretodo sus orgías con cantárida (veneno afrodisíaco que relaja satisfactoriamente los esfínteres y provoca meteorismo impertinente), lo condujeron camino de la guillotina, de la que se libró gracias a un tumulto callejero. Y por último, el joven Napoleón, no fue menos que los hijos de Robespierre, y lo encerró en el psiquiátrico de Charenton.
Éste hombre que luchó en la guerra de los siete años, nunca ocultó sus nobles desenfrenos. Su suegra le sacó de todos sus problemas hasta donde pudo y su mujer lo detestó desde un principio. Le gustó disfrutar de la vida, y nunca se arrepintió de nada… tal vez de ser conocido como el autor de La filosofía del tocador más que como uno de los grandes dramaturgos de su tiempo. Y así, añorando sus años de juventud, sus travesuras por Italia con el cardenal de Bernis, terminó éste buen hombre entreteniendo a los dementes del sur de Francia con sus obras de teatro. La terapia de la locura. Murió en 1814, a caballo entre dos siglos. Quiero imaginarlo feliz.
Epitafio a D.A.F. de Sade,
arrestado bajo todos los regímenes.
Paseante,
arrodíllate para rezar
por el más desdichado de los hombres.»
Feliz año nuevo

The Band | Rock of Ages (1972)
Lo reconozco, es algo personal… dejando éste punto claro, lo demás es historia, y música, y canciones irrepetibles. Segundo, es un disco en directo; y creo que, para hablar de THE BAND, quintaesencia de los grupos de carretera (antes de sacar su primer LP llevaban más de 6 años tocando, robando comida en supermercados y durmiendo en su furgoneta), hay que hacerlo de ésta manera (al igual que los ABB).
El quinteto canadiense formado en Ontario (sin olvidar al tejano Levon Helm, increíble batería & vocalista) , apadrinados por Ronnie Hawkins, estaba formado por Jaime Robbie Robertson (guitarra & vocalista), Rick Danko (bajo & vocalista), Richard Manuel (piano, órgano & vocalista) y el gran Garth Hudson (multiinstrumentista de vientos y teclados- éste era el «callado»). No es broma, en éste grupo varios eran los vocalistas principales, cada uno con su estilo… Helm profundo, Danko sentido, Manuel borrachín melancólico
sobre su piano, Robertson con sus notas de guitarra camuflada, al servicio del conjunto.
Para llegar al disco que hoy tenemos en las manos hay que pasar irremediablemente por sus 3 primeros LP: MUSIC FROM BIG PINK (68), THE BAND (69) y STAGE FRIGHT (70); todos ellos redondos, muy aconsejados, cargados de irrepetibles canciones; cómo olvidarse de «Caledonia mission», «The weight», «Chest fever», «This wheel’s on fire», «Across the great divide», «The night they drove Old Dixie Down», «Up on Cripple Creek», «King Harvest», «The shape I’m in», «Stage fright» o «The rumor», amalgama de sonidos y letras
sacados desde lo más profundo del ser humano. Precisamente por éso comento hoy un directo, es imposible dejar fuera alguna de las canciones nombradas (y las que quedan…). Y más recomendable aún es la edición remasterizada, con 45′ adicionales (10 canciones, 4 de ellas con Mr. Robert Zimmerman, quien quiera entender que entienda). Y, tras el largo viaje, llegaría «The last Waltz», cerrojazo impresionante (éso es una retirada y lo demás son pollas: la caja de 4 CD y la película de Scorsese lo refrendan) a una carrera completa, inolvidable.
Lo dije, era algo personal, pero LA BANDA es LA BANDA.