Dios los crí­a…

Si alguna vez se han preguntado el porqué de tanto casamiento entre futbolistas (más concretamente jugadores del Real Madrid) y modelis, modelos y demás damas estupendas… pasen y vean.

Extracto de una entrevista concedida a Vogue España por Ronaldo (jugador del Real Madrid) y Daniela (supuesta modelo). Por lo visto se casan en enero. U2 tocará los pasodobles y demás coplillas propias del casorio.

    Vogue: De las tareas de las casa qué te gusta hacer…

    El: «A mi nada. Ella las hace muy bien, yo soy muy relajado y cuando estoy en casa estoy para descansar…»

    Vogue: ¿Qué te gustarí­a leer en el banquillo?

    El:»Un libro bueno, pero el banquillo no es el mejor sitio. Por mi cumpleaños me regalaron varios libros, «Hamlet», «Guerra y Paz». Ahora me estaba leyendo «Crimen y Castigo» de Dostoievsky, pero lo encuentro bastante complicado para terminarlo.»

    Ella:»Estoy conociendo poco a poco España y Madrid es una ciudad muy linda, no es como Brasil, con mucho peligro, que tienes que estar atenta a que no te quiten el reloj o el bolso, ir con el coche blindado… Aquí­ tienes libertad, puedo volver del gimnasio a las 10 de la noche con mis deportivas, en Saô Paulo, si hago eso, no vuelvo.»

Disculpen que no siga… me voy al váter… a vomitar.

Brevario de los vencidos

Émile Michel Cioran

Recientes acontecimientos han devuelto a mi ánimo a un todaví­a más profundo abismo. Y allí­, sólo algunos vencidos han sabido sobrevivir con honestidad. Con la honestidad de la soledad. Con la honestidad del desencanto. Con la honestidad de un hombre desnudo. Entre ellos el viejo E. M. Cioran. Éste rumano es un filosofo sin filosofí­a, de esos que saben lo que vale la vida y una barra de pan, de esos que han pasado penurias, que han sufrido el exilio (tanto interior como exterior) de un Parí­s habitado por santos bebedores (un guiño a Roth), que conservan la lucidez del hambre. La lucidez del abismo, la lucidez de la soledad. Visionario del desengaño, su lucidez ahonda en lo que todos pretendemos olvidar, templa las fuerzas de su vida en la fragua de la desilusión y desnuda las emociones del hombre para enaltecerlo y subirlo a los altares mundanos e insomnes de las bajas pasiones. No estoy hablando de un premio nobel, ni de la belleza de la literatura, ni siquiera de quién utiliza su palabras en pro de un feminismo retrógrado o de quien defiende la algarabí­a polí­tica de un lí­der ridí­culo. Estoy hablando de la letra que llega al fondo, y desentraña la vacuidad. Antes de fallecer en 1995 se tradujo el libro que cito, éste Breviario de los vencidos (Ed. Tusquets), indispensable para poder terminar de hundirte y empezar a ver con nuevos ojos. Para no sucumbir a la desesperanza, sino aprovecharla. Amigos, disfrutad de la desesperación.

Con ansia y amargura, he intentado cosechar los frutos del cielo y no he podido. Se elevaban hacia no sé que otro cielo cuando les tendí­a mis manos golosas de su abundancia. No, no es la visión de los astros lo que me deslumbrará. Bastante luz he perdido mendigando a las alturas. Harto de toda laya de cielos, he dejado mi alma a merced de los ornamentos del mundo.»

Émile Michel Cioran

Siempre vuestro, se despide el Dr. J, agradecido a J. y al Talibán por sus nacimientos y su dicha, y por ser los amigos que sostienen la templanza de un cálido abrazo… así­ pasen otros treinta años. Un abrazo, camaradas.