Las Bodas del Cielo y el Infierno

«El señor Blake no me brinda mucha compañí­a, se pasa mucho de su tiempo en el Paraí­so», solí­a decir su esposa Catalina. Ya desde niño le frecuentaban visiones en sus paseos por el campo, en sus sueños entrecortados, y éstas no le abandonaron hasta su muerte (murió en agónico trance entonando alabanzas a Dios). Una procesión inagotable de arcángeles acompañaban a Jesús y sus discí­pulos en sus conversaciones. Ezequiel, Isaí­as, y el Santo Job eran asiduos a esas reuniones visionarias que Blake viví­a con extraordinaria cotidianidad, siendo para su familia y allegados una muestra irrefutable de su locura plasmada tanto en su obra poética como en sus grabados. Su carácter agrio tampoco le ayudó en sus relaciones, aunque siempre estuvo inclinado a la ayuda de los más débiles, en ellos estaba el secreto del universo. Su ví­nculo con lo real lo mantení­a a través de su iletrada mujer. Ambos se complementaban, ella dedicada a vivir en la tierra y él debatiéndose entre el cielo y el infierno. El poco tiempo que pasaban juntos, en la misma realidad, era una muestra de amor fuera de dudas.

De ideas revolucionarias, nunca fue bien visto por su tiempo y su obra gráfica le dio de comer en los momentos que su poesí­a era aborrecida. El divino paganismo, la soledad, el individualismo, el placer, el alma y el cuerpo juntos para atravesar las puertas de lo visible, la renuncia a los sentidos para aprender a ver lo infinito, sus visiones de locos egregios, sus escritos llenos de tachaduras y faltas de ortografí­a y de acentuación, junto con su musicalidad extrema, lo postraron al olvido. En toda su obra sólo buscó llegar a la unidad de todas las cosas, al Paraí­so, a través de la pintura, la poesí­a y la música. A través del Amor con mayúsculas.

Quiero destacar Las bodas del cielo y el infierno, una caótica orgí­a de visiones debatiendo sobre la lucha de contrarios, descubriendo el humor a los sabios y la adivinación a los extásicos. Amor y odio y bondad y vicio, como motores de nuestra existencia, el código binario que conduce a la unidad… el Amor. Ingresa aquí­ en la cofradí­a de los malditos y hoy releo su obra con serena intranquilidad. Intento ver el mundo a través del lenguaje afásico de Dios, de la poesí­a.

Camino inseguro por estas sendas inclinándome a la renuncia de lo sensible, pero siempre vuelvo en busca de unos brazos que me abriguen, de unos pechos que me acojan con toda la ternura de un mundo que acaba de nacer. De un tiempo a esta parte un ángel sobrevuela las puertas de mi vida con labios afilados de beso y una mirada perdida en órbitas de astros errantes.

Si las puertas de la percepción se limpiaran, todo aparecerí­a a los hombres como realmente es: infinito.»

«¡Que la pálida religión no llame virginidad a lo que desea pero no actúa! Pues todo cuanto vive es sagrado.»

«Las Bodas del Cielo y el Infierno»William Blake

Desde el insomne hospital, siempre vuestro, Dr. J.

Enlaces relacionados »

    [William Blake en la Wikipedia en español]
    [The William Blake Archive]
    [Blake Digital Text Project]
     

Causa – Efecto

Ayer se descubrió un fallo grave en varios navegadores entre los que estaba Firefox 1.0 [test para ver si tu navegador es vulnerable] y hoy ya está resuelto. Esta es una de las cosas que hacen de los productos de Mozilla los mejores. Aquí­ puedes bajarte el Firefox corregido y en diferentes idiomas. Una vez descargado e instalado debes:

     
    1. Abrir Firefox
    2. Escribir about:config en la barra de direcciones.
    3. En Filtro escribes IDN o vas bajando hasta encontrar «network.enableIDN»
    4. Estará en True. Haces doble click encima para cambiarlo a False
    5. y ya está.

[Actualización: como bien indica enlavin, con esto sólo se soluciona temporalmente. Para corregirlo de una manera ‘definitiva’ hay que hacer lo que dicen aquí­.]