El Mundo Quiere Ser Engañado

cola vaticano

De repente parece que Dios existe. A través de todos esos fervorosos peregrinos se hace presente por la tele, la radio, el periódico; Dios está en todas partes… nunca mejor dicho.

Esta vez es el Dios de los cristianos, de los cristianos-católicos-apostólicosyromanos, pero las muchedumbres también se reúnen por el de los musulmanes o el de los judí­os. Pero… ¿cuánta de esa gente tiene fe?

Esta pregunta me ha hecho recordar una novela corta de Unamuno titulada «San Manuel Bueno, Mártir» (1930), en la que el párroco de una población rural vive la pérdida de la fe como una cuestión í­ntima, mientras sigue viviendo como un verdadero creyente.

Ya en 1899 Unamuno comentaba:

[…] Me acusan de haber pervertido a curas. Empezó por uno que vino a mi casa a verme, cuando se hallaba en las garras de Nietzsche. […] un ejemplar de cura sin fe. Y empezando por él, he venido a dar en director espiritual de algunos curas jóvenes que sienten que se les va la fe católica»

Definitivamente prefiero a los que caen en «las garras de Nietzsche» a todos los demás.

Y especialmente para los ‘mandatarios’ que ya están en Roma o llegarán mañana:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro, estáis llenos de hipocresí­a e iniquidad»

MATEO 23:23-29

Enlaces relacionados»

    [Wikipedia en español | Miguel de Unamuno]
    [«San Manuel Bueno, Mártir» | online]
    [«San Manuel Bueno, Mártir» | descargar pdf]

Manifiesto por la Liberación de la Cultura

Cultura:

    2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crí­tico.

    3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artí­stico, cientí­fico, industrial, en una época, grupo social, etc

(Diccionario de la Real Academia Española . Vigésimo segunda edición, en lí­nea)

manifiesto cultura libre

«Los abajo firmantes,

Manifestamos,

que al calor de los resultados fruto del esfuerzo en la creación de contenidos culturales, existe una floreciente industria de difusión y distribución de dichos contenidos.

que la extrema vigencia temporal de los denominados «derechos de autor» tal y como están establecidos en la actualidad representan una barrera a la incorporación de la cultura al dominio público, bien común, en una época histórica análoga a la que acompaña la revolución de la imprenta.

que desde determinadas organizaciones se viene incurriendo en un proceso de demonización de la red de difusión, distribución e intercambio de información más igualitaria jamás concebida, así­ como en un afán recaudatorio injusto, abusivo y a todas luces excesivo.

que la mera edición impresa, o publicación de cualquier contenido audiovisual disfruta de unos derechos de explotación comercial cuyo plazo de duración, ampliado artificialmente, amenaza el ejercicio del derecho de acceso universal a la cultura.

que la historia reciente muestra, con ejemplos como los logros obtenidos por el software libre, que el poder creativo, intelectual y cultural de los inmensos colectivos a que dan lugar las redes de telecomunicaciones no puede ser despreciado.

que el acceso universal a la cultura beneficia tanto al público como a los creadores.

que nadie posee ni nuestros pensamientos, ni nuestras ideas.

Renegamos,

de los argumentos falaces que equiparan la cultura con la explotación comercial, industrial o que la degrada a un mero elemento de consumo.

Reivindicamos,

que acorde a los tiempos, se garantice el acceso universal y la distribución masiva, de forma libre y gratuita de todos los contenidos culturales propiedad del estado en sus fondos, bibliotecas o almacenes de depósito legal.
que la sociedad, la industria y los autores busquen un nuevo modelo de relaciones económicas que, en vez de constreñir el uso de las tecnologí­as de la comunicación, potencie y se aproveche de su desarrollo y multiplique sus beneficios.

que este nuevo acuerdo entre los autores y el público garantice las recompensas necesarias para incentivar la creación sin impedir la difusión de la cultura.

la limitación temporal de los llamados «derechos de autor» en unos términos más acordes con el derecho de acceso a la cultura reconocido por la Constitución Española y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La recuperación de las funciones originariamente atribuidas al Ministerio de Cultura en detrimento de la actual actitud de salvaguardia a la industria del entretenimiento.

Exigimos a nuestros representantes y poderes públicos,

que lleven a cabo las medidas ejecutivas y legislativas necesarias para llevar a la práctica las reivindicaciones arriba expuestas tanto en el ámbito nacional, como especialmente en el ámbito de la Unión Europea.

e Invitamos a la ciudadaní­a a que haga suyo este Manifiesto.»

Puedes adherirte a este manifiesto en culturalibre.org