Archivos en la Categoría ‘Viajes’

19
Abr

Vida…

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Vida… o cómo machacarse el cuerpo en vacaciones

Cuando Basnem tuvo problemas durante su primera estancia en México, allá por el año 1986, y en su intento por no ser expulsado del país preguntó al policía federal que se ocupaba de su caso, qué había contra él. El funcionario sacó de una carpeta una ficha, la golpeó con un dedo y le contestó: «Borracho, borracho, borracho. He aquí su estancia en mi país». La frasecita es tan brutal como exacta, aunque tal vez, en labios compasivos, la palabra adecuada habría sido “calamidad”.

Pero quizá más aún que la bebida, a Basnem le costaba prescindir de los amigos (nada recomendables todo hay que decirlo) si tenemos en cuenta que antes de su matrimonio había llevado una vida francamente bohemia e incluso pandillera.

Él mismo, siendo niño, y junto a fuertes sentimientos religiosos inculcados por su madre, le hacían perorar de noche, solo en su cama, sobre la vertiginosa caída del hombre hacia los infiernos, y esto le había llevado a cometer actos ingenuamente pecaminosos. Más graves eran, sin duda, los delitos de su amigo Hsalfj, feliz solamente cuando estaba borracho como una cuba. Era un francés que había abandonado Francia por asesinato; luego Portugal, por asesinato; más tarde España por asesinato y desde que se hallaba en México D.F., más de cuatro o cinco personas habían sido victimas de sus pequeños devaneos psicóticos, esto, y su habilidad para desollar las presas con la maestría de un matarife le concedían el sello de persona non grata.

El asesino Hsalfj era hombre, sin embargo, de inquietudes literarias, dispuesto a publicar poesía y relato corto. Según Basnem, podría haber triunfado en esa profesión o en otra cualquiera, deshonesta u honrada. Pero al parecer siempre abandonaba sus planes y volvía al “más simple proyecto”, el asesinato. Al final fue condenado y ejecutado, y sólo entonces supo Basnem de sus hazañas. Es de suponer que hay que creerle y que de conocer sus actos, no lo habría tratado tanto, pero en todo caso la experiencia pareció dejarle una cierta tolerancia para los crímenes más monstruosos. Pero esa es otra historia.

De su estancia en México puede decirse que nuestro protagonista fue desdichado y feliz por el mismo motivo, a saber: era espectador de la vida, apenas participaba de ella, o al menos no de sus aspectos más llamativos y emocionantes. En cambio llevó durante su deambular en esta capital una vida social intensísima y de lo más entretenida hasta el punto de que en tan solo 45 días de estancia, fue invitado a soplar “y aceptó” ciento cincuenta y siete veces computadas.

El federal estaba convencido de que todo individuo posee una naturaleza esencial que se esfuerza, a lo largo de su existencia, en cultivar y mantener. La del perla que tenía ante él no dejaba lugar a dudas, se encontraba ante un desmesurado bebedor de cerveza.

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  • 10
    Abr
    Escrito por Colaboraciones » 1 Comentario »

    Sin Lógica… aparente

    Escrito Originalmente por Guardián del Vergel

    Tere

    México lindo, altiplano central “norte”, Real de 14, ciudad fantasma fundada a mediados del S. XVIII, ahora resucitada por ricos mexicanos y norteamericanos que han encontrado entre sus muros paz y sosiego con los que consolar el alma podrida, eso, o el milagroso San Francisco de Asís, patrono de Real, donde los huicholes, recorren kilómetros y kilómetros para entregar sus ofrendas en Cerro Quemado, en una ceremonia místico-religiosa, donde se ofrece el mágico peyote, para iluminar el camino y la conciencia y encontrar de una vez como decía Castaneda el “camino del corazón”.

    El número 14 identifica a los catorce soldados españoles que fueron asesinados por los indígenas de la resistencia hacia el año 1700. Esta población alcanzó su punto más álgido a finales del S. XIX cuando la explotación de las minas de plata concentró a más de 40.000 almas. Ahora no llegan a 1500. Tan solo hicieron falta 30 años y el hundimiento del precio del metal, para convertirse en lo que ahora es.

    Hablemos de terminar… terminar aquí en Real, terminar aquí porque uno termina por sentir aversión por todo aquello que más quiere. Precisamente por ser lo que más quiere. Cavilo yo que una pareja no es real hasta no haber cruzado, aunque solo sea por un instante, el umbral del odio mutuo. En mi caso no hay tal odio, pero sí un sucedáneo complicado que yo mismo no acabo de entender.

    Cuando te amo simultáneamente te odio “ambivalencia freudiana”: decir te amo es como decir yo miento. Te amo porque eres divina, si no fueses divina no te amaría, nadie ama a un monstruo, pero ninguna persona es divina. Al amarte te lo perdono todo y no te perdono nada. Te amo porque eres divina, te odio por no serlo. Esto es para que lo entiendas como el termostato de un calentador de agua: si está desconectado se conecta; y si está conectado se desconecta.

    Todos mis actos son profundos, todos mis actos son aparentemente contrarios a la lógica te amo no te amo. De pronto representas en imágenes tu perfil finito; surge el disgusto causado por alguien que no responde a lo que se esperaba. Después vuelves a iluminarte con la incandescencia del deseo; dejas de ser finita. Polos complementarios, conciliación de los opuestos, coexistir en el ánimo de los sentimientos… dialéctica de la finitud, quiero terminar esta pequeña huida aquí en Real de 14, quiero encontrar el camino del corazón, corazón perdido, corazón desolado, corazón descuidado.

    Hay que cuidar al que cuida, no encuentro otros motivos.

    Aunque como bien dices, las contradicciones de lo finito se superan cuando se alcanza la temperatura de fusión.

    A L.

    Imagen original de Robot Monster en Flickr

    3
    Nov
    Escrito por J. » 1 Comentario »

    La ruta “turística” más Peligrosa del Mundo

    Fotos de la ruta “turística” más peligrosa del mundo en el monte Huashan en China. [Diggdot.us]

    9
    Ago
    Escrito por J. » 4 Comentarios »

    El OVNI del Apollo 11

    Buzz Aldrin habla sobre el OVNI que la tripulación del Apollo 11 vio durante su viaje a la luna.


     

    7
    Ago
    Escrito por Dr. J. » 4 Comentarios »

    La Ciudad de las Columnas

    La Ciudad de las ColumnasEl cielo estaba nublado por los vientos del Atlántico. A vista de pájaro la ciudad de la Habana se antoja extensa como una mancha de cera derretida. Estaba atardeciendo cuando decimos ir a cenar a La Torre, un restaurante situado en la última planta de un pequeño rascacielos. La Habana estaba iluminada por mil lucecitas. En Cuba la luz no se va, sino que viene a veces, y esa noche las farolas iluminaban la ciudad perfilando el límite del océano. Tras la cena nos zambullimos en la noche cubana. El taxi era un moskovy ruso de los años setenta, con un hueco en el suelo por donde se veía las pisadas sobre el asfalto. Pero había buicks y algún cadillac. Los coches no pueden venderse ni comprarse, se heredan. Las piezas para su reparación sólo existen en esta ciudad que se perpetúa a través de sus moldes. El Gato Tuerto fue la primera estación. Un mojito escuchando boleros en la voz rota de una vieja mulata. De ahí al delirio habanero. Las jineteras se acercaban sinuosas, ofreciendo sin remilgos los secretos de su intimidad erótica. Se sucedían en su asedio, unos cuantos pesos bastaban para detener la batalla, una habitación alquilada en una casa sin puertas era el tálamo, antes de que la corneta del cazador sonase para romper la noche. Con sabor a Ron y salsa llegó el amanecer. Por la mañana merecía la pena recorrer la ciudad. Siguiendo el rumor de los bares que frecuentó Hemingway, tomamos un daiquiri en la Floridita, un mojito entre los grafitos de la Bodeguita de en medio. Desde la Terraza de Ambos Mundos, la catedral que imaginó Borromoni sobresalía con su baño de tejas. Las calles de una arquitectura imperfecta, huían de los vientos y buscaban la sombra. La gente se refrescaba en los portales de esta Habana vieja, conversando con pausa de las cosas que tiene la vida. En la plaza de adoquines de madera, compré un libro de Carpentier (“La ciudad de las columnas”) que me sirvió de tergiversada guía. Recorrí así de nuevo las calles, fijándome en sus columnas, sus rejas y sus medio puntos. Las columnas sostenían un barroquismo decadente, columnas de mil estilos que sustentaban aún los soportales de una ciudad que se cae a pedazos. Los balcones mostraban sus grietas como una boca mellada que sonríe, donde se asomaban las mujeres recién bañadas a escudriñar las calles. Los hombres en los zaguanes, guardaban la confianza de sus patios interiores. Las rejas no protegían de la luz, sino que disimulaban lo que no se esconde. Los medio puntos, eran acuarelas de cristales multicolores, que moldeaban la fuerza abrasadora del sol caribeño. Vestían al sol de verde, de azul, de naranja, para que entrase en las casas sin alterar sus silencios. La ciudad de la Habana es la muestra de una arquitectura andaluza, morisca, barroca. Es una mezcla de estilos, con casas increíbles, testigos de lo que un día fue la perla del caribe. Una ciudad abierta al mar por el Morro, con sus cañones apagados, que los españoles dejaron olvidados hace tanto tiempo. Un mar contenido por una muralla de siete kilómetros que forma el malecón. En este balcón del mar rompen las olas mientras los niños se bañan en las pozas de las piedras. Un hombre pesca y otro toca la trompeta con la mirada perdida en los barcos que tal vez no regresen nunca. Me fumé un puro en el malecón como despedida. Pensando en las cosas que dejé tan lejos, en el amor que se estrella como una ola contra la roca, me imaginé pirata de siete mares. Los bucaneros amaban esta isla. El tiempo ha dejado sus calles desconchadas y lo que fue ya nunca será. Un aire de inconformismo soplaba en el ambiente. Esto fue el fin de semana antes de que la televisión nacional comunicara que al Comandante se le habían roto las tripas. Ahora nuevos bucaneros se preparan para el abordaje. Me temo que la Habana está a punto de cambiar y que el último reducto del comunismo agoniza, se desangra por sus calles como el viejo comandante se desangra por dentro. Espero que el mar vuelva a limpiar esta ciudad de luces, barroca y decadente que está cansada de ser el sueño que fue.

    Alejo Carpentier amó y dibujó la habana con sus palabras. Fue el inspirador del llamado Realismo mágico, aunque más bien se trata de un realismo mítico. Nació el 26 de diciembre de 1904, en La Habana (Cuba). Fue estudiante de arquitectura, pero el arte de la escritura lo alejó pronto de los pasos de su padre. Se inició en los estudios musicales con su madre, desarrollando una intensa vocación musical. Fue periodista y participó en movimientos políticos izquierdistas. Fue encarcelado y con su puesta en libertad se exilió en Francia. Regresó a Cuba donde trabajó en la radio y llevó a cabo importantes investigaciones sobre la música popular cubana. Visitó México y Haití donde se interesó por las revueltas de los esclavos del siglo XVIII. Se trasladó a Caracas en 1945 y no regresó a Cuba hasta 1956, año en el que se produjo el triunfo de la Revolución Castrista. Trabajó en varios cargos diplomáticos para el gobierno revolucionario. Falleció el 25 de abril de 1980 en París. De sus obras me permito recomendaros “Los Pasos Perdidos”, el viaje de un músico cubano por el amazonas que revisa la historia latinoamericana, pero no sólo refleja esta realidad imaginaria, sino que la interpreta.

    De aquellos obligados caminares por La Habana Vieja me quedó una siempre renovada emoción al contemplar, de años en años, sus casas antiguas, sus rejas andaluzas, puertas claveteadas, pórticos barrocos, portafaroles, guardacantones y guardavecinos… Muchas páginas he escrito desde mi adolescencia acerca de La Habana Vieja ‘de intramuros’, con sus calles eternamente abocadas al mar, completadas en su panorama por un velamen, la proa de una balandra, la quilla de un buque, se hace ciudad de misterios, de nocturnidad, de cuchicheo detrás de persianas, de invitaciones al viaje que, con solo cruzarse el puerto, puede conducir a las suntuosas coreografías de una iniciación mágica, a un encuentro fortuito con gente de otras latitudes que remozan en pleno trópico, la literatura del anhelo de evasión y del muelle de las brumas…”

    Alejo Carpentier, un hombre de su tiempo

    P.D.- Sirva de pequeño regalo a mi hermano por su veintisiete cumpleaños. Gracias por todo, $VM$.

    Siempre vuestro, Dr J.

    2
    Ago
    Escrito por Madame B » 7 Comentarios »

    Kandinsky | The path to abstraction

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      TATE MODERN
      22/JUNIO-1/OCTUBRE 2006

    La Tate Gallery londinense exhibe 78 trabajos traídos de diferentes museos esparcidos por medio mundo. El Guggenheim de Nueva York, Hermitage, Pompidou, Thyssen-Bornemisza o el Lenbachhaus de Munich, entre otros, han colaborado para reunir en un mismo espacio la explosión de color que supone la obra de Kandinsky

    Para cualquier aficionado es una experiencia didáctica y sorprendente pasear entre los primeros paisajes, más o menos figurativos. Estamos en Murnau al sur de los Alpes Bávaros y Kandinsky ronda los cuarenta. Poco a poco apreciamos como el autor abandona la presencia física, un tanto naif, del paisaje, en pos del uso abstracto del color, las estructuras, la geometría, la luz. Visiones internas, más y más cercanas a la creación musical.

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    Enlaces relacionados »

      [Tate Modern | Información sobre la exposición]
      [Wikipedia | Información sobre el artista]
      [Galería de arte | Mucho Kandinsky]
       
    27
    Jul
    Escrito por Dr. J. » 7 Comentarios »

    Fuga Mundi

    Fuga Mundi

    Al avanzar surge el desierto. Un hombre que rechaza el sufrimiento, elige para sí una vida de sufrimiento. Un hombre que teme los males, no tolera ninguno de lo bienes de esta tierra. Al avanzar, un hombre encuentra en el desierto su sórdido escondrijo, su guarida de pestilente soledad. Lejos de los hombres y de los dioses, un hombre descubre entre sus ruinas la inspiración de un alma celeste. El castigo es severo y no mengua. El camino son las diez palabras de Moisés. Serpientes ponzoñosas intimidan con sus movimientos, pero el hombre del desierto cruza a su lado sin cambiar su ánimo, impulsado por la muerte de sus furias. Las bestias agazapadas no lo despiertan. La bestia lo acecha sin mellar su voluntad entregada ya a otros designios. Un año atrás había intentado renunciar al mundo, pero aún se guardó alguna riqueza. Abba Antonio le dijo que volviera a la ciudad, comprara trozos de carne, que se los atara al cuerpo desnudo y luego regresara al desierto. Así lo hizo. El hombre del desierto volvió sobre sus pasos y antes de caer la noche perros y pájaros le desgarraron el cuerpo. Cuando llegó ante Abba Antonio, le mostró el cuerpo lleno de heridas y mutilaciones. El hombre del desierto comprendió, los que renuncian al mundo y quieren conservar bienes, quedan destrozados en su lucha contra los demonios. El hombre del desierto camina ahora descalzo sobre la arena caliginosa y tórrida. En su pies hay durezas que han sustituido las yagas. En su boca lleva una piedra para poder guardar mejor el silencio. Ora, camina, ayuna. El hombre del desierto está cada día más flaco, se le ven las costillas marcadas como a un perro abandonado. Sin embargo su ánimo engorda. Ha recibido el consejo de sabios pneumatófaros, la humildad es la vía para combatir las tentaciones. Su cuerpo, saqueado por el desierto, sobrevive lejos de los pueblos. Sondea un pozo ciego situado en su alma, busca allí agua que quede pura y saca lo preciso para no cansarse en vano. Persevera en la oración, diariamente, hasta el último suspiro del día, como Agatón, para desenterrar la serenidad que oculta el desierto. Con sus pasos va descubriendo que lo grande se reproduce en lo pequeño. Sus fatigas cotidianas van conquistando poco a poco su divina locura. Como Amón, no juzga y no condena. Esta noche dormirá en un templo pagano semiderruído, un antiguo cementerio donde abundan los demonios. La prueba le hará más humilde, como a Abba Elías. A través de la lucha progresa el alma, como Abba Juan el enano, ha pedido paciencia para sus combates. En la noche, recostado sobre un leño, tiene visiones de dagrón, tiene anhelos de gloria, tiene en su memoria los senos de una mujer. Hace caso a la prueba de Abba Macario. Primero insulta a los muertos, luego los alaba. No ha recibido respuesta de los muertos. Tras toda una noche de combate, el hombre del desierto abraza el olvido, ata sus visiones a una piedra y la arroja fuera de aquel lugar. Por la mañana sigue su camino. El olvido y la humildad son ahora sus compañeras de viaje. Ha aprendido de los muertos a no hablar, a no tener en cuenta los desprecios ni las alabanzas de los hombres. Mantiene su camino, mantiene el ayuno sin jactarse. Cuando sus pasiones se apacigüen, habrá alcanzado la virtud, su luchas internas cesarán, y su sangre se detendrá como la sangre de la mujer que sabe que ha concebido. Ese día, el hombre del desierto sabrá que ha sido preñado por el Espíritu.

    A partir del siglo III, se inicia un movimiento monacal en distintos lugares, despoblados primero y luego el desierto egipcio. Mujeres y hombres, inician su camino ascético retirados de las pasiones del mundo. En su soledad cultivan la oración y el ayuno para conseguir los frutos del Espíritu. El silencio, la humildad y la pobreza son sus señas de identidad. Hubo hombres y mujeres llenos de sabiduría, ellos son los llamados padres del desierto (abbas y ammas). Algunos de sus consejos y reflexiones, que servían de ayuda a los nuevos iniciados, fueron recogidos en los llamados Apotegmas (dicho breve) del desierto. Hoy los encontramos en una edición llamada “Los pequeños Libros de la Sabiduría”. Ammas y Abbas ponían su alma a disposición del desierto para alcanzar la pureza de corazón. El camino espiritual requiere un gran esfuerzo, enfrentarse a uno mismo. El combate se hacía frente a la gula, la lujuria, la codicia, la tristeza, la cólera, la acedía, la vanagloria y el orgullo. La finalidad es lograr la paz interior, y ser capaces entonces de amar verdaderamente. Transformar el dolor y los demonios en amor. En uno de los dichos, Abba Antonio dijo: «El que permanece en el desierto para guardar el sosiego de Dios, está libre de tres guerras: la de oír, la de ver y la de hablar. Le queda una, la del corazón.»

    Después de regresar de los trópicos, el desierto ofrece la distancia necesaria para poder reflexionar en silencio. Pero el objetivo no es pensar, sino actuar. Encontrar las razones de vivir esta vida con cierta armonía. Si no encuentras tu sitio, tu paz interior, el desierto te ofrece un duro camino para sosegar el Espíritu. La ciudad cotidiana es a veces otro desierto. Alejarse es un camino para encontrar respuestas. Fuga mundi, huir del mundo para encontrarse a uno mismo. Estoy seguro que cuando espante a la tristeza, el mundo volverá a sonreír. Entonces podremos liberar de su carga a los pájaros que llevan en sus alas los mundos que ya han fracasado. Feliz veranito.

    Siempre vuestro, Dr J.

    19
    Jul
    Escrito por J. » 4 Comentarios »

    Si Pierdes el Vuelo (y II)

    avion

    El día 22 de Mayo de 2006 publicábamos una noticia sobre la devolución de las tasas de aeropuerto si no usabas el billete de avión, pero haciendo búsquedas en Internet a petición de uno de nuestros lectores, he encontrar la confirmación que me ha hecho traer la noticia a la portada de nuevo. La información a la que me refiero se encuentra en la pagina web del Ministerio de Fomento, apartado Compromiso de Servicio de las Compañías Aéreas con los Pasajeros”, punto 7. “Agilizar el pago de los reembolsos” y dice así:

    «b. Todas las exacciones, tasas e impuestos cobrados con la tarifa e indicados en el billete serán reembolsados cuando el billete no sea utilizado. Esto será de aplicación a billetes no reembolsables, y dicho reembolso se remitirá en los mismos plazos arriba indicados.»

    Dicho queda… otra vez.

    Imagen original en morguefile.com

    30
    Jun
    Escrito por J. » Comentar »

    Spaniards.es

    Spaniards.es | La Comunidad de Españoles en el Mundo (beta)

    10
    Jun
    Escrito por Madame B » 7 Comentarios »

    Chanel croisière

    Tras la vorágine de las presentaciones del otoño/invierno llegan las colecciones crucero. Dedicadas a la clientela más exigente, son una buena prueba del verdadero nivel creativo de los diseñadores (lease equipos completos liderados por una persona). Karl Lagerfeld acostumbrado a presentar cada año dos colecciones de prèt-a-porter para Chanel, las colecciones haute couture, las dos colecciones ready to wear de FENDI y su propias colecciones que han pasado a llamarse Lagerfeld Collection, consigue aportar algo nuevo a la tendencia eterna de la Maison. Atendiendo a las colecciones croisière de Chanel puede vivirse una experiencia total, más alla de los habituales tour de force de las semanas de la moda de Milán, New York, París o Londres. La colecciones crucero tienen siempre como fuente de inspiración la idea de viaje. Marchar a otro lugar, explorarlo y vestirse para la ocasión. En este caso, tomamos como precendente la colección crucero del año pasado que subió literalmente, a modelos y público, a autobuses de doble altura.

    Este interés de Lagerfeld por situar ciertos desfiles fuera de las pasarelas tradicionales es una herencia de Mademoiselle CoCo, obsesiónada por dotar al vestuario femenino de la practicidad que requiere la vida en espacios públicos. Pionera en imponer el pantalón, la ropa casual, las chaquetas, el petit robe noir, creando un nuevo vestuario femenino cuyas piezas claves mantienen un difícil equlibrio entre los conceptos de funcionalidad, comodidad y pulcritud. La moda para Chanel se pliega a las necesidades femeninas y no a la inversa. El gran secreto de la casa sigue siendo la creación y reinvención de piezas que son ponibles y a la vez sublimes.

    La colección se compone de una serie de básicos:
    Faldas con volumen, pantalones rectos, que inclúyen el tejido vaquero como propuesta desenfadada y vacacional; vestidos vaporosos de diferentes largos, vestiditos negros.
    Mención especial merecen los complementos: Sandalias-gladiador planas, a la altura de la rodilla, en camel, negro brillante o plateado combinadas con mitones; pamelas negras y bolsos de mano de tamaños medios. Sandalias de cuña negras para la noche. Nada nuevo, pero… ¿Quién quiere algo nuevo en Chanel?

    MetrazurPor otra parte, es reseñable la elección del lugar donde se mostró la colección. El restaurante METRAZUR está ubicado en la terraza éste de la Grand Central Terminal de Nueva York. Las modelos se movieron en un entorno urbano, real, más allá del artificio de los desfiles. Tanto el maquillaje como el trabajo de peluquería incitan a pensar que cualquier maniquí podría salir del desfile y tomar un tren, almorzar en el propio restaurante o salir caminando a la bulliciosa vida neoyorquina del mediodía. Si no pudo estar allí, puede disfrutar del vídeo del desfile, planear una visita a la estación o echar un vistazo al menú on line del restaurante.

    Bon Apètit.

    Enlaces relacionados »

      [ Chanel | La Maison ]
      [ Metrazur | Grand Central Terminal ]
       
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