Qué sean felices
Acabo de venir de una boda en Almería, lugar gnóstico donde los haya, más cerca de la patafísica de la cofradía de pescadores de Pitres de lo que podamos imaginar.
La boda comenzó en el laico ayuntamiento de esta marítima ciudad, rematando el señor el alcalde la faena con unos artículos y unas palabritas de [...]